Los diputados no pueden ser más inoportunos. Hace apenas unos días, el país vio marchar por calles y autopistas de todo el país a cientos de personas que rechazan la minería, pues para nadie es un secreto que la mayoría de los panameños (especialmente en las generaciones más jóvenes) tiene conciencia de la importancia del ambiente y la naturaleza en nuestra cultura. Los panameños somos fervientes defensores de nuestros ríos, mares y humedales, del aire y de las selvas, de nuestro oro verde. Pero los diputados son incapaces de entenderlo, ya que dos de ellos han presentado anteproyectos de ley que ponen en riesgo, por un lado, parte de la superficie terrestre de un área protegida aquí mismo en la capital: el Refugio de Vida Silvestre Humedal Bahía de Panamá. Y, por el otro, buscan el desarrollo de la pesca a escala en aguas de esta misma área protegida, cuando lo único permitido ahora es la pesca artesanal. Lo que pretenden es alterar los límites del área protegida, que incluye manglares, necesarios para hacer frente al cambio climático, refugio de especies marinas y que sirven para amortiguar en las costas huracanes y tormentas. Es obvio que no han entendido nada. Siempre buscan el camino fácil, no el más creativo, atizando la animosidad en su contra.
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12 nov 2023 - 05:04 AM