Chiriquí, Bocas del Toro y parte de la provincia de Veraguas siguen aisladas, con bloqueos en la carretera Interamericana, liderados por grupos de las comarcas, gremios docentes, sindicatos y los oportunistas de rigor, que nunca faltan. Y en esto hay factores que despiertan suspicacias: por un lado, estos grupos siguen en las calles sin que nadie les fastidie su protesta y, por el otro, la Policía Nacional contempla estas provocaciones, sin inmutarse. Pareciera que ambos bandos tuviesen un pacto de no agresión y, de este modo, el Gobierno ha abandonado a su suerte a los habitantes de tres provincias. Mientras esta situación conlleva desgaste, desesperación y frustración, nuevas medidas de cierre se planean para esta semana que agravarán mucho más la crisis. No hay duda de quiénes son los que ganan con esta desestabilización: un condenado por blanqueo de capitales que quiere que se adelanten las elecciones y las organizaciones que se prestan para sus indeseables propósitos. O hay algo grande detrás de esta indiferencia del Gobierno o, sencillamente, a los políticos oficialistas no les importa lo que pasa, porque ya han asumido que van a perder las elecciones y todo se les resbala.
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Hoy por Hoy
14 nov 2023 - 05:10 AM