Son compromisos políticos los que permiten que funcionarios y particulares le roben a una institución creada para auxiliar y contribuir con obras sociales, como la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB). Otro funcionario hasta hace poco con responsabilidades administrativas en la entidad ha sido acusado de formar parte de una red organizada que reclama los premios de lotería, cuando los billetes y chances ganadores debieron entrar a la institución como devolución antes de cada sorteo, pero ellos cobraban el dinero y se lo repartían. Es sencillamente inhumano robarle a la LNB, pues sus ganancias se destinan a promover la cultura, al auxilio de causas nobles, a resolver necesidades de la población menos favorecida. Pero esta gente es de la peor calaña; sin que le importen las consecuencias, le roban al que menos tiene. El presidente de la República, en vez de quitarle al Molirena ese pedazo del pastel gubernamental que parece ser la LNB, lo que hace es proteger a la dirigencia y a los miembros de ese partido, y por eso es que no se inmutan cada vez que se descubre alguna irregularidad, como ocurrió meses atrás con un escándalo similar. Ojalá esta vez la justicia alcance a todos los involucrados en actos tan execrables como este.
Hoy por hoy
12 jun 2022 - 04:12 AM