Dado que se han encontrado escandalosas evidencias de que hay minas en Panamá que, si bien se han cerrado, no ha sido de la mejor manera, ya que recientes estudios de la Universidad Tecnológica de Panamá revelan una alta concentración de peligrosos químicos –como el arsénico– en alimentos que se cosechan en el área de Remance, en la provincia de Veraguas, lugar donde hace veinte años una empresa extrajo oro, hay que ser insistentes con una veeduría de la sociedad civil y de organismos ambientales internacionales con experiencia en la materia para el cierre de la mina de Donoso. Así permitirnos a los panameños conocer de primera mano cómo se lleva a cabo este proceso. Además, es imperativo que el Gobierno nombre e informe al país quiénes serán los negociadores que representarán al Estado en las conversaciones para su cierre ordenado y planificado, procedimiento, que como se sabe, puede tomar varios años. Este tema es de vital importancia, teniendo en cuenta las enfermedades –como el cáncer– de las que son víctimas habitantes de antiguas zonas de extracción mineral. Pero el silencio del gobierno es ensordecedor. No responden las demandas de los ciudadanos, ni a la inquietudes de la minera de Donoso, Tal parece que el último mes no les dejó ninguna lección.
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05 dic 2023 - 05:00 AM