Las pruebas PISA siguen revelando serias deficiencias de los estudiantes panameños en matemáticas, ciencias y lectura. Es una vergüenza que, con la cantidad de dinero que se gasta en el sector educativo oficial, estén entre los peores. No ha habido la mínima voluntad para que nuestro sistema educativo cambie y se ajuste a las nuevas realidades del siglo XXI, y de esto tiene una altísima cuota de responsabilidad el Meduca, por no exigir nada a los docentes. Los métodos de enseñanza tienen décadas de atraso y aunque los estudiantes reciban una nota buena o sobresaliente al final de cada año, nuestra educación es tan mediocre que no pueden competir. Siguen condenados a un círculo de pobreza, porque no hay político, ministro, diputado ni autoridad alguna que lidere una verdadera reforma educativa. Y, contrario a lo que algunos puedan pensar u opinar, las pruebas PISA son un instrumento valioso para saber cómo estamos, qué hay que corregir y cuáles deben ser las estrategias a seguir. Se puede creer o no en estos resultados, pero eso no cambia el hecho de que nuestra educación es pésima. Si hay dudas, solo hay que revisar las estadísticas para darnos cuenta de que los empresas tienen enormes dificultades para hallar personal mínimamente calificado. Eso confirma lo que revelan las pruebas.
Exclusivo
Hoy por Hoy
10 dic 2023 - 05:00 AM