La economía panameña cerrará este año con un crecimiento que ha debido ser ajustado a la baja, ya que el país sufrió mucho con la huelga que declararon obreros, docentes y grupos originarios por el asunto del contrato-ley de la minera. Debido a ello, las recaudaciones del Gobierno serán menores, por lo que es de lógica hacer ajustes en el presupuesto general de la Nación. No obstante, con la proverbial irresponsabilidad que caracteriza a esta administración, el Gobierno ha decidido entregar bonos de Navidad a una gran cantidad de funcionarios, regalos que le costarán millones al Estado, sin contar las bolsas con comida y otros obsequios clientelistas que están preparando para repartir, porque estamos en vísperas de unas elecciones y, a la vez, a las puertas de un año que será extraordinariamente duro porque el crecimiento económico no será el mismo, ya que en 2024 se juntan la previsible disminución de los aportes del Canal de Panamá por la falta de agua para los tránsitos; no habrá aportes de la mina y hará su aparición los problemas financieros de la Caja de Seguro Social. Y pese a todo esto, en el Gobierno solo piensa en despilfarrar, derrochar y malgastar. Es la insensatez personificada.
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Hoy por Hoy
12 dic 2023 - 05:03 AM
