La Asamblea Nacional no ha aprendido absolutamente nada. Su vocero oficioso, el presidente del PRD (y de la poderosa comisión legislativa de Presupuesto), desafía a la voluntad popular y al Ejecutivo, al insistir en mantener el proyecto original del presupuesto general del Estado para la vigencia fiscal 2024. Es inconcebible que la Asamblea insista en mantener con vida un presupuesto reeleccionista, que por la falta de disciplina fiscal, hará que perdamos –a la primera oportunidad– el grado de inversión. Los diputados se comportan como una banda que carece de sentido común, que apuesta todo contra nada, solo para tener la oportunidad de ser reelectos, una posibilidad remota después de su peor error: la aprobación de la ley que adoptó el contrato minero en Donoso. Este personaje es un soberbio que no mide consecuencias con tal de repetir en el cargo en 2024. Sencillamente, no le importa en lo más mínimo arrastrar el país a un hoyo económico, si con ello él y su gavilla consiguen quedarse cinco años más en una curul. Sería una victoria pírrica, con fuerte sabor y olor a derrota, cuando todos ellos deban hacer frente a los problemas que causará su imperdonable insensatez.
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Hoy por Hoy
16 dic 2023 - 05:05 AM