Víspera de Nochebuena. En retrospectiva, ha sido un 2023 difícil, en el que los panameños hemos vivido sobresaltos que probablemente no acabarán al final de este año. Por eso, al menos en esta Navidad, merecemos algo de paz, olvidar por unos días la realidad que nos aqueja y hasta un regalo de nuestros gobernantes. Pero no un regalo material. No se trata de que nos den pavos, jamones ni roscas ni Macallan ni lavadoras ni televisores. Queremos que nos permitan sentir en paz nuestras añoranzas y nostalgias o de vivir la alegría de la fecha o la felicidad de compartir en familia. Que nos regalen una tregua: que por unos días se comporten como personas que de verdad aspiran al bien común. Estas no son fechas para aprovecharse y pasarse de listos en la Asamblea, atándonos a presupuestos inalcanzables para gastar lo que no se tiene. Queremos ver la luz de justicia: que los magistrados nos den la tranquilidad de que podemos confiar en ellos y en las decisiones que adoptan. Y los políticos y gobernantes, que recuerden de dónde vienen y a quién se deben: queremos que se miren en el espejo del Niño que nació en un humilde pesebre, que vivió y murió por su pueblo. Queremos disfrutar la Navidad y luego no lamentarnos por haberla celebrado.
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24 dic 2023 - 05:03 AM