Es una página oscura y vergonzosa de nuestra historia. El caso Cemis fue cerrado por la justicia panameña con pena y sin gloria. Un legislador que reveló el pago de coimas a cambio de la aprobación de un proyecto de ley hace 22 años estremeció el país, pero la mayoría de sus actores siguen activos en la política, tan vigentes como entonces: son asesores, activistas, magistrados, candidato presidencial y otro, presidente de la República. Es lamentable que habiendo tantas evidencias, confesiones, testimonios y documentos que probaban los hechos ilícitos, jamás hubo justicia. Es una mancha que perseguirá toda su vida a los involucrados, incluso, a magistrados de la Corte Suprema de aquel entonces, que se prestaron para una gran farsa que al final terminó en descarada impunidad. Los testimonios de inocencia –fuera del contexto de un juicio público– carecen de importancia, porque tratar de convencer a la opinión pública de la alegada inocencia debe pasar necesariamente por un proceso judicial que, en este caso, no hubo. Solo sirvió de tapadera para que los involucrados salieran indemnes, maniobra que, pese a todo, no logró su objetivo porque, sin importar el tiempo, siempre se les señala: “Ahí va uno del caso Cemis”.
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18 ene 2024 - 05:03 AM