Cualquiera que sea el candidato que gane las próximas elecciones tendrá que afrontar retos que durante veinte años se han acumulado. Uno de esos retos es encontrar una solución permanente a los problemas financieros de la Caja de Seguro Social (CSS). En 2022, el déficit alcanzó los $650 millones, es decir, los aportes del gobierno para cubrir ese gasto han sido insuficientes, por lo que solucionar este problema a corto, mediano y largo plazo es una de las grandes tareas pendientes del nuevo gobierno, porque el actual, cobardemente, ha estado esquivándolo, al punto de que las cifras del déficit rayan en lo incontrolable. Por ello, este gobierno, que tenía el deber de frenar esta hemorragia de millones, ha sido escandalosamente negligente, permitiendo que el problema escalara y, al mismo tiempo, negándonos que este fuera un asunto grave, cuando claramente sí lo es. ¿Qué hará? ¿Otra mesa de diálogo? ¿Nombrar una comisión para seguir alargando la agonía de la CSS? Lo que está ocurriendo con la CSS es un problema de Estado y debió haber sido abordado de esa forma, pero lo que hizo esta Administración fue un espectáculo mediático cuyos resultados son un completo fracaso.
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31 ene 2024 - 05:01 AM