La calificadora de riesgos Fitch ha recalcado unas proyecciones que, si bien las esperábamos, golpean como un yunque, revelándonos imaginativas maniobras contables y financieras del Gobierno para cumplir las metas del déficit fiscal, pero que, en definitiva, no son un alivio para las presiones que sufre el país por el derroche de fondos públicos, por la sequía que derivará en menos ingresos para el Canal de Panamá y la débil estructura de las finanzas públicas, agravadas por el cierre de la mina de Donoso. Estas observaciones son una suerte de preaviso de lo que se nos viene encima: una economía que crecerá solo 1.5%. Todo esto nos dice a gritos que 2024 será el año más difícil de nuestra historia reciente. Y aunque hay variables que están fuera del control del Gobierno, lo cierto es que esta Administración ha sido imperdonablemente negligente en el uso y manejo de los fondos públicos. Han robado como si no hubiese un mañana y lo peor es que lo hacen porque viven en un reinado de impunidad. En este momento se vive un clima casi de alegría por las elecciones, pero cuando acabe la fiesta, chocaremos de frente con el muro de nuestra patética realidad.
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Hoy por Hoy
17 feb 2024 - 05:04 AM