El debate presidencial es una oportunidad crítica para que los candidatos presenten soluciones concretas a problemas urgentes como la crisis financiera de la Caja de Seguro Social (CSS), la mejora de la calidad educativa y la generación de empleo. Los electores merecemos saber cómo los aspirantes a la presidencia planean resolver la falta de sostenibilidad del fondo de IVM de la CSS, interactuar con los gremios magisteriales para elevar los resultados educativos, reducir la deserción escolar y generar los empleos formales para combatir el desempleo y la informalidad, especialmente después de la pandemia cuándo se ha agravado la brecha de habilidades laborales frente a las necesidades del mercado laboral. Este debate debe ser aprovechado por los candidatos para la presentación de planes de acción detallados, marcando un compromiso claro con el futuro de la Nación. La ciudadanía, no necesita promesas, necesita compromisos concretos y propuestas claras. La urgencia de estos temas exige más que la definición de los problemas; requiere planteamientos de soluciones prácticas y estrategias específicas que los candidatos deben estar preparados para ofrecer. No hay tiempo para promesas vacías ni de recitar poemas, quien aspire a la presidencia de la República debe plantear la hoja de ruta para lograr resultados, solo así la ciudadanía podrá tomar una decisión basada en argumentos.
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Hoy por Hoy
26 feb 2024 - 05:01 AM