Después de, al menos, ocho incendios en cerro Patacón, es imperativo cuestionar si el vertedero de la ciudad capital ha dejado de arder en algún momento de este año. La ciudad, sumida bajo una densa neblina producto de la combustión de miles de toneladas de basura, enfrenta un vertedero colapsado. La contaminación del aire es palpable, y cientos de miles de ciudadanos inhalan un humo que la Autoridad de Aseo atribuye a una “mano criminal”. Esta situación plantea serias interrogantes sobre la eficacia de la vigilancia en el vertedero. La recurrencia de estos incendios sugiere una alarmante facilidad para contaminar la ciudad, evidenciando un riesgo significativo que parece minimizarse inadecuadamente. Mientras tanto, es innegable que el humo afecta la salud de los residentes de la capital, y los incendios continúan sin cesar, incluso después de ser declarados extinguidos. La Autoridad de Aseo parece improvisar ante un problema recurrente, lo que nos hace cuestionar su capacidad para gestionar esta crisis. Es esencial que el director de la Autoridad de Aseo y el ministro de Salud rindan cuentas ante la ciudadanía. Deben ofrecer explicaciones claras sobre la situación actual y detallar las medidas que se implementarán para resolver esta crisis que compromete la salud pública. La falta de control y la aparente inacción son inaceptables. Los funcionarios responsables deben tomar medidas decisivas o considerar su renuncia. La población de la ciudad capital merece un ambiente seguro y respuestas concretas ante esta amenaza persistente a su bienestar.
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Hoy por Hoy
20 mar 2024 - 05:03 AM