Aunque no debería sorprendernos, la Asamblea Nacional no deja de hacerlo. Esta semana, por ejemplo, a los diputados de la Comisión de Asuntos Municipales les tomó solo cinco minutos aprobar un nuevo distrito para la provincia del monarca de Bocas del Toro, diputado y presidente del PRD, así como tres nuevos corregimientos. Luego, en menos de dos horas, la poderosa Comisión de Presupuesto, que lidera, precisamente, el monarca, aprobó el traslado de partidas que sumaron $131 millones, como si fuera un cambio de ropa. Ahora nos enteramos de que en menos de un año, los diputados han duplicado el número de empleados de la Asamblea, pasando de 2,808 en enero de 2023, a 6,081 en diciembre del mismo año. Ello también supondría que el presupuesto para pagarles se habría doblado, como mínimo. Esta realidad nos dice que estos impresentables no legislan para el pueblo, sino para sus bolsillos e intereses. Son como sanguijuelas que viven solo por el dinero, dispuestos a lo que sea necesario para prolongarse en el poder. Cada vez se hace más necesario reformar la Constitución, a fin de poner un alto a este intolerable autoritarismo legislativo.
Exclusivo
Hoy por Hoy
23 mar 2024 - 05:05 AM