Los altos cargos del gobierno parecen gozar de una vida faraónica, a juzgar por la creciente necesidad de contratar más y más personas, sin que a los que pagamos esa planilla nos digan por qué crece tanto este gasto. Si continuamos al ritmo de los primeros cuatro meses, al final de este año la planilla estatal alcanzará los $4 mil 750 millones, que, en promedio, serían unos $200 millones más que el año pasado. Y nuevamente, la institución que lidera los contratos de trabajo en abril es la Asamblea Nacional, con casi mil 730. El que más se le acerca es el Ministerio de Salud, con 482 empleados nuevos. Es evidente que el Ministerio de Economía y la Contraloría han sido extraordinariamente negligentes e irresponsables en el manejo de este gasto, considerando que tenemos un déficit fiscal que supera el 4% este año y se cubrirá con deuda. La insensatez del Gobierno alcanza niveles inéditos. El año pasado, el balance total preliminar del Sector Público No Financiero tuvo un déficit acumulado –a diciembre de 2021– del equivalente a solo $500 millones menos que el actual costo de la planilla estatal: unos 4 mil 240 millones o el 6.7% del PIB estimado. Y aún así, la fiesta continúa como si fabricáramos dólares. ¡Qué inconciencia!
Hoy por hoy
26 jun 2022 - 05:16 AM