Los magistrados de la Corte Suprema parecen no comprender —o no quieren— las circunstancias que viven los panameños en estos días previos a las elecciones, en las que el país se juega su futuro. La legitimidad de la candidatura de uno de los aspirantes presidenciales ha sido impugnada ante el Órgano Judicial. Esto significa que los panameños, además de vivir momentos inéditos, ahora enfrentamos un panorama confuso sobre la oferta electoral. Esta incertidumbre mantiene a muchos en un limbo, sin decidir su voto y, si dicha candidatura es declarada inconstitucional, otros también deberán pensar a quién elegir. Por lo tanto, todos los panameños merecemos la oportunidad y la serenidad para escoger al próximo presidente de nuestro país. Es urgente que tomen una decisión sobre este asunto a fin de darle al país más certeza y menos zozobra, porque los años venideros serán cruciales para nuestra economía, para la institucionalidad y para solucionar serios problemas que enfrenta este país. Así, pues, los magistrados deben ser consecuentes con la realidad y, decidan lo que decidan, hacerlo ya, sin más dilaciones. No decidir es faltar a su obligación constitucional.
Hoy por hoy
25 abr 2024 - 05:00 AM