El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha ordenado suspender todo acto de compra de bienes y servicios, así como cesar el nombramiento de nuevo personal y los ajustes salariales, atendiendo a una directriz in extremis para ordenar las finanzas públicas. De paso, recordó a las entidades del Estado que deben abstenerse de contraer nuevas obligaciones si no tienen la partida presupuestaria o los fondos correspondientes. Si bien es una medida prudente y necesaria, también es cierto que es extemporánea e insuficiente, considerando el desastre económico que ha imperado en esta administración durante todo el quinquenio 2019-2024. La Comisión de Presupuesto de la Asamblea hizo lo que le dio la gana –gracias al beneplácito del MEF y la Contraloría– con distintos presupuestos del Estado. El MEF ha permitido el despilfarro y el malgasto de dinero, destinando, por ejemplo, cientos de millones de dólares al pago de planillas, auxilios económicos y fondos de la descentralización a los amigos del gobierno y copartidarios, dejando a un lado las inversiones necesarias para estimular la economía. Esta orden del MEF responde a impedimentos legales existentes para seguir con el despilfarro, pero en el pasado nada hizo para detenerlo. Su herencia es la peor gestión económica y financiera de las últimas décadas.
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25 may 2024 - 05:01 AM