Años atrás, este medio descubrió escandalosas bribonadas cometidas contra el deporte y deportistas panameños, cometidas por federaciones deportivas y diputados. El país se enteró de cómo millones de dólares terminaron en manos de diputados y proveedores que inflaron los precios de sus productos para venderlos al Estado y luego repartirse el producto de su fechoría. Ahora, una vez más, gracias al esfuerzo periodístico de este medio, estamos frente al descubrimiento de más situaciones irregulares, con el mismo patrón del pasado. Convocatorias de proveedores tardías para hacer compras directas, sobreprecios y jóvenes perjudicados por la codicia e incompetencia de funcionarios y empresarios. Esta gente escamotea a costillas de los atletas: les roban no solo su educación y futuro, también los despojan de sus sueños deportivos. ¿Se puede ser más miserable? Ignoramos cómo viene el nuevo gobierno, pero al menos, las sabandijas de hoy estarán fuera del servicio público en unos días. Ojalá sus reemplazos pidan de inmediato auditorías, porque esto no es lo único que huele a podrido. Hay indicios de exorbitantes sobreprecios en el mantenimiento de canchas deportivas en barrios capitalinos.
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27 may 2024 - 05:03 AM