Los intentos de evitar que la bancada de los diputados independientes esté completa y que todos sus miembros estén presentes en las elecciones de la próxima junta directiva de la Asamblea Nacional carecen de fundamento, pero pueden lograr su objetivo. Se trata de impugnaciones anacrónicas que buscan retrasar la toma de posesión de sus respectivos cargos y, de paso, facilitar la elección de una directiva a medida de los partidos oficialistas y pro oficialistas. Es notorio, por ejemplo, el caso del circuito 8-2 (San Miguelito), donde los candidatos a diputados del PRD sufrieron su peor derrota. La estrategia para que las bancadas de oposición no estén completas el próximo 1 de julio, fecha en que se eligen las nuevas autoridades de la Asamblea, también debería ser evidente para el Tribunal Electoral (TE), que ante estas maniobras dilatorias, debe desempeñar el rol que le corresponde a fin de impedir que estas temerarias acciones violenten el mandato popular. Los partidos políticos comienzan mal, con sucias jugarretas nada disimuladas, que los muestran tal como son y evidencian su desesperación por mantener el status quo en la Asamblea Nacional, lo que precisamente los ha llevado a perder las simpatías del electorado. ¡Nada han aprendido!
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Hoy por Hoy
28 may 2024 - 05:01 AM