Son dos fuerzas —hasta ahora— las que se disputarán el control del Órgano Legislativo, a partir del próximo lunes: la que responde a los intereses del expresidente condenado y el establishment, y la de los independientes que adquirieron el compromiso de cambiar la forma de hacer política y legislar por el bien común, al margen de intereses particulares y mezquinos. La candidata de RM tiene pendiente ofrecer las explicaciones sobre los más de $10 millones que recibió durante el quinquenio 2009-2014, a través de una junta comunal en donde se ubica su circuito electoral, en la provincia de Coclé. Su figura representa todo lo que está mal en la política, en la Asamblea y hasta en el país. El futuro presidente se reunió con los diputados electos de todos los partidos para poner un alto a las “vagabunderías” de la Asamblea, pero luego envía a sus mensajeros a pedir el voto para una de las artífices de esas mismas bribonadas que supuestamente quiere combatir. Ojalá las bancadas de los partidos Panameñista y Cambio Democrático (que son los que tienen los votos para decidir quién presidirá el Legislativo) recapaciten y hagan un examen de conciencia para rescatar al primer órgano del Estado. El 1 de julio veremos si esta gente entendió el mensaje expresado en las urnas el 5 de mayo o si nos aguardan cinco años más bajo el mando de estos pandilleros.
Exclusivo
Hoy por hoy
29 jun 2024 - 05:02 AM