Hoy, cuando se conmemora el Día de la Tierra, la crisis del agua en Azuero expone nuestras fallas más profundas. Azuero no está en el monte ni en un rincón olvidado del país. Son ciudades, comunidades enteras donde hoy el agua no se puede beber. Esa es la realidad. Es cierto: esta crisis no comenzó en este gobierno. Pero también es cierto que, tras casi dos años, la situación no ha mejorado de forma sustantiva. Y eso ya no admite excusas. Ni siquiera en los planes de gobierno del actual mandatario existía una ruta clara para enfrentar un problema de esta magnitud. La respuesta ha sido, más bien, reactiva y, en muchos momentos, contradictoria. Se anuncian medidas, se corrigen, se replantean, pero no se consolida una estrategia. A esto se suma una señal preocupante: el Idaan sigue sin un director titular. ¿Cómo se lidera una crisis de esta envergadura sin una cabeza definida en la institución clave? Si el problema es de recursos, hay que buscarlos. Si es de gestión, hay que corregirla. Pero lo que no puede seguir ocurriendo es que miles de panameños vivan sin acceso a agua segura. No se trata de culpas. Se trata de respuestas. Y Azuero sigue esperando.
Exclusivo
Hoy por hoy: Agua que no se puede beber
22 abr 2026 - 05:00 AM
