La Asamblea Nacional cerró enero con un 96% de asistencia promedio. El dato podría leerse como compromiso, pero pierde peso cuando se observa que el presupuesto legislativo casi se duplicó en 2025, en un proceso marcado por traslados aprobados con opacidad y en abierta contradicción con la política de austeridad prometida. Con quórum casi pleno, el Legislativo ha avanzado poco en lo que el país realmente requiere: marcos eficaces contra la corrupción, reglas internas que ordenen el trabajo parlamentario y una señal clara de contención del gasto público en un contexto fiscal restrictivo. La presencia, por sí sola, no se traduce en soluciones. A pesar de la sangre nueva de Vamos y Seguimos, la impronta de figuras como Sergio Gálvez, Benicio Robinson y Raúl Pineda, reforzada por el acompañamiento de Luis Eduardo Camacho, mantiene una cultura de opacidad e impunidad que ha definido al Legislativo durante años. Estar no basta. Decidir en favor del país sigue siendo la deuda.
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Hoy por hoy: Austeridad ausente
17 feb 2026 - 05:00 AM
