La salida de la ministra de Educación dejó a la institución en una situación que exige más que un relevo. La compra de 54,000 laptops para docentes, por $28.4 millones, es investigada por el Ministerio Público y será auditada por la Contraloría.
El presidente de la República escogió a Ventura Vega, una suerte de utility del poder: ha pasado por la ATTT, el Ministerio de Seguridad y la Secretaría General de la Contraloría, y también ha recibido encargos políticos para torcer brazos y voluntades en busca de respaldos.
Ahora dirigirá Educación, sin trayectoria conocida en el sector educativo y con un proyecto de presupuesto de $5,132.4 millones para 2027. Su conocida cercanía con el Presidente y su disposición a ejecutar encargos políticos explican mejor su designación que cualquier experiencia educativa.
Vega promete escuchar, tener paciencia y dialogar, pero su trayectoria y perfil no acreditan la idoneidad que exige el cargo. Llega al Meduca para muchas cosas, menos para lo que debería llegar un ministro de Educación: transformar la educación.

