Centroamérica Cuenta dejó claro que Panamá puede ser también un escenario para la reflexión democrática regional. No fue casual que, mientras el festival discutía sobre exilio, memoria y libertad, el país coincidiera además con la visita de la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Durante una semana, Panamá reunió a algunas de las voces más influyentes de la literatura y el pensamiento iberoamericano contemporáneo, entre ellas Sergio Ramírez —recién incorporado a la Real Academia Española—, Gioconda Belli, Junot Díaz, Héctor Abad Faciolince y Rubén Blades, quien además entregó parte de su legado artístico y cultural al Instituto Cervantes.
Más allá de conversatorios, homenajes y debates públicos, el festival confirmó el valor de la cultura como espacio de pensamiento crítico, resistencia democrática y defensa de los derechos humanos en una región marcada por el exilio, la polarización y las amenazas autoritarias.
