La mayoría de los diputados están convencidos de que se merecen un trato superior al resto de los panameños. La evidencia de esto es el presupuesto que se aprobaron para el año fiscal 2026. Si bien se refleja una tendencia a la baja comparado con el quinquenio 2019-2024, sigue siendo exorbitante. Para el año fiscal 2026, se fija en $98 millones, de los cuales, más de $74 millones serán destinados a pagar planilla. Esto es inadmisible. Hace poco vimos a la Contraloría General de la República ejercer su papel fiscalizador que concluyó en la existencia de “botellas”; la solución, en lugar de disminuir planilla, fue controlar al que va a trabajar a través de relojes biométricos. El número de “botellas” no lo conocemos. Los “búnker” cuestan, necesitan personal adicional al esencial. No obstante, esto no es lo peor, y no lo es porque en paralelo, la deuda del país no disminuye, y no lo hará mientras se siga gastando en rubros como planilla. Al final lo que subyace en esta realidad, es el clientelismo endémico del que padece nuestra política.
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Hoy por hoy: Clientelismo endémico
27 sep 2025 - 05:00 AM