La decisión del diputado Ernesto Cedeño de solicitar que su proyecto de ley sobre el derecho a réplica en los medios de comunicación regrese a primer debate es una buena señal. Aunque no resuelva el problema de fondo, con esa acción reconoce que una norma que afecta libertades fundamentales no puede avanzar sin escucha ni consenso. No faltan quienes intentan usar este tema para posicionar agendas o construir relatos convenientes, pero conviene volver a lo esencial: el derecho a réplica ya existe en Panamá y funciona. El problema es la forma en que se pretende modificar su aplicación. Convertir un principio ético en un mecanismo coercitivo, con plazos rígidos y posibles sanciones, no fortalece la democracia; la debilita. Introduce incentivos para la autocensura y distorsiona el ejercicio del periodismo responsable. La población debe plantearse algo más profundo: ¿se quiere mejorar el derecho a réplica o convertirlo en un instrumento de presión? Esa diferencia lo cambia todo.
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Hoy por hoy: Corregir el rumbo del derecho a réplica
19 mar 2026 - 05:00 AM
