Este Día de los Difuntos, mientras miles de familias honran a sus desaparecidos seres queridos, la realidad golpea con fuerza en los distritos más poblados del país: Panamá y San Miguelito, que ya casi no tienen espacio para las sepulturas. La falta de planificación urbana y la alta morosidad acumulada durante años han llevado a los cementerios municipales al borde del colapso. No se trata solo de cifras ni de trámites; hablamos de un deber básico del Estado y de los municipios: asegurar lugares dignos para la memoria y el descanso final. Este problema, que se visibiliza en estos dos distritos por la elevada tasa de pobladores, no es exclusivo. Hay decenas de distritos en el interior del país donde este problema es tan grave como en el área metropolitana. Las autoridades han anunciado ampliaciones, digitalización de registros y proyectos de cremación, pero estas acciones llegan tarde frente al crecimiento demográfico y urbano. Los municipios deben trabajar con la comunidad, fomentar la cultura de pago y anticiparse, no reaccionar cuando el terreno ya no alcanza. Planificar dónde descansarán nuestros seres queridos es un acto de respeto, humanidad y responsabilidad pública.
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Hoy por hoy: Cuando la ciudad ya no tiene dónde enterrar a sus muertos
02 nov 2025 - 05:00 AM