Exclusivo

Hoy por hoy: El ADN de Azuero acusa

La contaminación en Azuero no es un accidente reciente, es el resultado de décadas de negligencia estatal y de una permisividad que hoy cobra su precio más alto: bebés naciendo con metales pesados y pesticidas en su sangre. El hallazgo del Instituto de Ciencias Médicas de Azuero confirma lo que por años se sospechó: la exposición a químicos agrícolas —entre ellos el DDT, prohibido hace más de 50 años— ha dejado una huella tóxica persistente en suelos, agua y ahora, en la salud genética de recién nacidos.

Este no es solo un problema sanitario; es un dilema ético. Permitir que generaciones enteras hereden un ambiente envenenado equivale a traicionar nuestro deber más básico: proteger la vida, especialmente la de quienes aún no pueden defenderse. Ignorar esta crisis o tratarla como “una más” —emergencia en Cerro Patacón, en Bocas del Toro y otras— sería condenar a niños que ni siquiera han nacido a cargar con una enfermedad impuesta por nuestra indiferencia.

La respuesta debe basarse en principios éticos, evidencia científica y responsabilidad intergeneracional, no en cálculos políticos ni en la improvisación que tanto daño ha hecho al país.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Precios de los combustibles disminuirán a partir del viernes. Leer más
  • Félix Paz Moreno, exabogado de Martinelli, es designado Defensor del Pueblo adjunto. Leer más
  • Aprehenden a exdirector de la AIG Luis Oliva por presunto enriquecimiento injustificado. Leer más
  • Sale de prisión el exalcalde de Colón, Dámaso García: el presidente Mulino le rebajó su pena. Leer más
  • Apagón causado por planta termoeléctrica de la mina afectó interconexión entre Guatemala y México. Leer más
  • Contraloría retira a sus fiscalizadores de la Unachi y centraliza controles en David. Leer más
  • Colocan 480 pantis en apoyo a ley que busca eliminar el ‘impuesto rosa’ a productos menstruales en Panamá. Leer más