Diez años después de la ampliación, el Canal de Panamá ofrece una lección que trasciende la ingeniería. Los resultados financieros confirman que aquella decisión estratégica fortaleció la competitividad de la ruta, incrementó los aportes al Estado y consolidó una empresa pública capaz de sostener grandes inversiones con disciplina y solidez. Pero el aniversario no debe convertirse en un ejercicio de autocomplacencia. El mayor desafío del Canal ya no es la capacidad de sus esclusas, sino la disponibilidad de agua para garantizar su operación y el abastecimiento de la población. El cambio climático ha demostrado que el éxito alcanzado no es irreversible. La decisión de desarrollar el proyecto de Río Indio marca un paso en la dirección correcta, aunque llega después de años en los que el país postergó definiciones sobre una necesidad que era conocida. La misma visión de largo plazo que permitió ejecutar la ampliación debe guiar ahora las decisiones sobre seguridad hídrica, infraestructura y sostenibilidad. Río Indio exigirá liderazgo, diálogo y la capacidad de construir consensos nacionales. La próxima década pondrá a prueba si también puede proteger el recurso que hace posible esa grandeza. El futuro del Canal dependerá menos del concreto que del agua.
Hoy por hoy: El éxito del Canal
27 jun 2026 - 05:00 AM
