Panamá no solo reconoce el valor de su patrimonio natural y cultural: tiene el deber de protegerlo. Ese deber se refleja en imágenes que condensan nuestra portada: el águila harpía, símbolo de una biodiversidad frágil; los murales de la construcción del Canal, testimonio visual de una historia colectiva; y la playa del Casco Antiguo frente a las murallas históricas de San Felipe. El contraste surge cuando estos referentes conviven con decisiones que priorizan la activación rápida de espacios patrimoniales. Abrir áreas al público no es un error; hacerlo sin planes claros de manejo y conservación implica riesgos reales. El patrimonio no se mide por aplausos ni por popularidad momentánea. La Alcaldía de Panamá, bajo la administración de Mayer Mizrachi, tiene la responsabilidad de comprender que gobernar el patrimonio no es organizar eventos, sino definir límites claros y sostenibles. No se trata de negar el disfrute ciudadano, sino de evitar que el entusiasmo debilite lo que no puede reconstruirse.
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Hoy por hoy: El patrimonio no aplaude
25 ene 2026 - 05:00 AM