Los expresidentes de los pasados cuatro gobiernos salieron a defenderse de las declaraciones del gobernante actual, quien, en resumen, dijo que no hicieron lo necesario para resolver los problemas que enfrenta hoy la Caja de Seguro Social (CSS). Las razones fueron varias, desde una economía fuerte hasta empleos en aumento. Pero lo cierto es que estos expresidentes sabían que las reformas a la CSS que se hicieron en la administración 2004-2009 eran para salir del problema inmediato y desde entonces se advirtió que se necesitaba una reforma profunda que diera con la solución definitiva. Y, a pesar de las advertencias reiterativas sobre los problemas venideros, de estudios que develaban una realidad dantesca sobre las finanzas del Programa Invalidez, Vejez y Muerte –que ya se está concretando– nada se hizo. No se movió un dedo para hacer los cambios que hoy urgen. De hecho, asesores de la pasada administración presidencial admitieron que carecían de capital político para esas reformas. Entonces, salir ahora a justificar la evidente negligencia con la que manejaron el problema de la CSS es inoportuno y sus justificaciones son una pérdida de tiempo. Nada cambiará el hecho de que se cruzaron de brazos mientras veían agonizar la institución.
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Hoy por hoy: Excusas
14 sep 2024 - 05:03 AM