El nuevo reglamento de la Carrera Judicial representa un paso importante para fortalecer los mecanismos de evaluación, certificación y ascenso dentro del Órgano Judicial.
La creación de un sistema de recertificación permanente y de un escalafón que tome en cuenta desempeño, antigüedad y sanciones disciplinarias apunta, en teoría, hacia una judicatura más profesional y meritocrática.
Sin embargo, el desafío no está únicamente en aprobar nuevas normas, sino en aplicarlas con transparencia y consistencia. Durante años, la Carrera Judicial ha enfrentado cuestionamientos por la opacidad en los procesos de selección, evaluación y rendición de cuentas.
Varias decisiones judiciales polémicas también han deteriorado la confianza ciudadana en el sistema.
Por ello, si realmente se busca recuperar credibilidad, sería conveniente avanzar hacia una mayor publicidad de las evaluaciones de desempeño de jueces y magistrados.
La transparencia no debilita a la justicia; por el contrario, fortalece su legitimidad ante la ciudadanía.
