Durante años, se hablaba de contenedores “contaminados” como una preocupación en el comercio global. Hoy, la realidad en Panamá es aún más alarmante: maletas con drogas circulan libremente en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Un reciente acuerdo judicial muestra la magnitud del problema: 21 imputados aceptaron penas por estar involucrados en una red de tráfico de drogas que utilizaba el aeropuerto como su centro operativo para enviar cocaína a Europa. Este caso no es solo un asunto judicial, es un reflejo de las grietas profundas en nuestro sistema de seguridad. El verdadero cambio no solo debe venir con la destitución de funcionarios, sino con un cambio de actitud. El gobierno y los encargados de ejecutar las políticas de seguridad deben asumir que la solución requiere más que ajustes superficiales. Es necesario un enfoque proactivo, con reformas que incluyan auditorías permanentes y un sistema de monitoreo capaz de anticiparse al crimen. Lo que está en juego es la competitividad de Panamá como hub logístico, pero también la confianza internacional. Cerrar las grietas que han permitido el acceso del crimen organizado es ahora una urgencia.
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Hoy por hoy: La red que expuso nuestras grietas
21 nov 2025 - 05:00 AM