Pasado el período presidencial de Ricardo Martinelli Berrocal, el Ministerio Público inició las investigaciones por actos de corrupción vinculados a la constructora Odebrecht, que involucraban a varios funcionarios. En ese momento no se tenía claridad sobre lo sucedido; únicamente la certeza de que dicha empresa había sido efectiva en el manejo de la corrupción a cambio de contratos públicos o de la agilización de pagos.
Más de 10 años después, se celebró el juicio por estos hechos y la sentencia está próxima a conocerse. En el transcurso de la investigación, las autoridades alcanzaron diversos acuerdos con varios de los imputados. Sin importar lo que establezca la sentencia ni a quiénes condene, dichos acuerdos constituyen evidencias incontestables de que la corrupción no solo existió, sino que se desarrolló de manera sistémica. Entrar en tratos corruptos era lo normal.
La Prensa ofrece a sus lectores el resultado de 19 acuerdos a los que este medio tuvo acceso, de un total de 24. En ellos se detallan los montos de los sobornos, la identidad de quienes se beneficiaron y la razón de esos pagos. Con ello, el país conocerá por primera vez los pormenores del latrocinio más impactante de su historia.
