La desaparición de 600 vigas de acero, cada una de tres toneladas, destinadas a reforzar el puente de las Américas, revive el nombre Van Dam. Este consorcio estuvo involucrado en uno de los mayores escándalos de construcción en Panamá, vinculado con el fallido segundo puente sobre el Canal, el Simón Bolívar. Pese al fracaso, el Estado terminó pagando millones al contratista, mientras los materiales quedaron como chatarra en Venezuela. Hoy enfrentamos otro acto de negligencia: recursos públicos que desaparecen sin explicación clara. Aunque es positivo que el Ministerio Público haya iniciado una investigación, este hecho debió implicar la participación de muchas personas. No es fácil desaparecer una cantidad de material que requirió una logística compleja, involucrando equipo pesado y varios viajes de transporte. El Ministerio de Obras Públicas tiene la responsabilidad de implementar una organización eficiente que evite que estos actos de corrupción sigan ocurriendo bajo la mirada de sus propios funcionarios. La transparencia es indispensable para evitar un nuevo escándalo y restaurar la confianza ciudadana.
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Hoy por Hoy: Las vigas del puente, ¿otro Van Dam?
11 sep 2024 - 05:03 AM