El anteproyecto de ley presentado por el diputado Jamis Acosta, que endurece las penas por injuria y calumnia, vuelve a poner sobre la mesa la eterna lucha por la libertad de expresión. Mientras el presidente José Raúl Mulino se comprometía a firmar la Declaración de Chapultepec, su copartidario propone modificar el Código Penal para incrementar sanciones contra quienes critiquen o expongan a figuras públicas, lo que representa un intento de silenciar la crítica en los medios de comunicación y las redes sociales. En lugar de avanzar hacia la despenalización de estos delitos, como sugieren las tendencias modernas en democracias consolidadas, este anteproyecto refuerza las cortapisas contra la prensa, incrementando penas casi al doble o triple en algunos casos. Esto, en un contexto donde los poderosos buscan blindarse frente a la crítica, crea un clima en el que el periodismo independiente corre peligro, ahogado por las demandas judiciales y la amenaza de sanciones desproporcionadas. La contradicción entre los discursos oficiales y las acciones legislativas no podría ser más evidente: se promete libertad, pero se legisla para restringirla.
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Hoy por hoy: Libertad bajo amenaza
16 oct 2024 - 05:03 AM