Lejos de dar pasos firmes hacia una institucionalidad sólida en el Poder Judicial, la reciente decisión de darle permanencia a funcionarios interinos que han trabajado un mínimo de dos años en el cargo que desempeñan en la actualidad, representa un fracaso para la meritocracia. El Órgano Judicial es altamente técnico, y los jueces y otros operadores judiciales deberían ser elegidos de forma responsable y apropiadamente, pero de ninguna manera como se ha hecho ahora. Los ciudadanos no tendremos más alternativa que confiar en los criterios de funcionarios que ni siquiera han probado ser aptos para el buen desempeño en algo tan delicado como la justicia. Es sencillamente absurdo esta decisión, ya que un juez que no ha llegado al cargo por concurso se expone a la manipulación de quien lo nombró. Eso ya lo hemos visto tantas veces como problemas ha causado este tipo de “estabilidad laboral”. La justicia no es algo para jugar: no solo requiere experiencia, sino pericia, conocimiento y criterio, y para estar seguros de que un juez o magistrado tiene lo necesario, sus capacidades deberían ser escrutadas a fondo. Dos años en el cargo no es ninguna garantía de nada. La justicia no han ganado nada con esta decisión.
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Hoy por hoy: Meritocracia en retroceso
21 feb 2026 - 05:01 AM
