Para hacer el bien no hace falta recibir dinero del Gobierno o esperar que alguien lo pida. Hay organizaciones de ciudadanos que no esperan nada por sus servicios a la comunidad o a sus vecinos o a los pacientes de un hospital. Lo hacen espontáneamente, como en el caso, por ejemplo, de las Voluntarias del Instituto Oncológico o las Damas Voluntarias del Hospital del Niño, cuyo silencioso trabajo merece el aplauso de todos. Las del Hospital del Niño empiezan su trabajo desde muy temprano; damas que obsequian su tiempo a pacientes y a sus familiares, y cuya única recompensa es una sonrisa de agradecimiento. El nivel de compromiso de estas voluntarias nos hace comprender su entrega y su amor por lo que hacen y a quienes lo hacen. Cada mañana, sin importar cómo, llegan a un hospital atestado de pacientes, y con rostros risueños, logran hacer más llevadero el estrés que produce una enfermedad, un tratamiento o un accidente; logran que haya esperanzas donde se lidia todo el día con crudas realidades. Por eso las felicitamos, por su desprendimiento y sacrificio por personas que ni siquiera conocen, pero que necesitan de todo el apoyo que puedan recibir.
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Hoy por Hoy: mujeres solidarias
31 ago 2024 - 05:03 AM