La irresponsabilidad financiera del gobierno del PRD duplicó la deuda externa en solo cinco años y nos costó el grado de inversión. Tras tanto despilfarro, no lograron entregar ni una sola obra de importancia. Con un cinismo abrumador, ahora critican el intento del gobierno actual de reducir el presupuesto. Peor aún, la pasada Asamblea, dominada por el PRD, aprobó una ley para asegurar el 7% del PIB en educación sin considerar los ingresos ni las necesidades urgentes en salud, seguridad o agua. Sin embargo, el PRD no es el único responsable. Gobierno tras gobierno, los escándalos de corrupción han sido una constante, y cientos de millones desaparecen en una danza interminable de investigaciones y juicios sin consecuencias. Hoy en día, confesos de lavado de dinero ocupan escaños en el Parlacen y en la Asamblea, mientras la justicia parece ciega, sorda y muda ante ellos. Los fondos del Estado son finitos, y al actual gobierno le falta voluntad y valentía para ajustarse el cinturón y reducir significativamente los gastos. Es urgente que reformemos leyes, cerremos las llaves del despilfarro y la corrupción, y castiguemos a quienes saquearon el erario, porque, señores, “no hay chen chen”.
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Hoy por hoy: No hay chen chen
27 oct 2024 - 05:05 AM