A pesar de que Panamá gasta $2.3 millones al año en su participación en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), es evidente que este organismo no aporta beneficios tangibles al país. Más preocupante aún, se ha convertido en una plataforma para que diputados electos evadan la justicia, lo que subraya la falta de voluntad política para tomar decisiones firmes al respecto. Ningún país está obligado a permanecer en una organización internacional si no lo desea. Lo que se necesita es la determinación de nuestras autoridades para retirarnos del Parlacen. Sin embargo, el problema no solo reside en el organismo. Los diputados que buscan inmunidad lo hacen porque la Corte Suprema no está cumpliendo con su mandato constitucional de investigarlos y juzgarlos de manera efectiva. Es esa inacción la que convierte el Parlacen en un refugio para quienes buscan eludir la justicia. Este vacío permite que individuos con cuestionables intenciones se presenten como representantes de los panameños. Es momento de exigir que la Corte asuma su rol sin excusas y que el Ejecutivo explore mecanismos para cumplir la voluntad del pueblo: retirarnos de un organismo que ha sido, con justa razón, llamado una “cueva de ladrones”.
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Hoy por hoy: Parlacen, ¿'cueva de ladrones’?
21 oct 2024 - 05:01 AM