El atraso en los pagos a proveedores del Estado ha generado constantes quejas por su impacto en la liquidez empresarial. Sin embargo, recientes revelaciones señalan que algunos proveedores habrían sido privilegiados mediante la intermediación de un bufete con cercanos vínculos a la Contraloría. Según una investigación periodística, esta firma gestionó millonarias adendas en favor de sus clientes entre 2021 y 2023. Dichos contratos refrendados serían muchos más de los que admite el propio contralor cuando se trata de “equilibrios contractuales”, pues a este medio aseguró semanas atrás que esas aprobaciones eran excepcionales, que no llegaban a diez. Sin embargo en solo dos instituciones hay seis adendas por “equilibrio contractual”, lo que hace suponer que son muchas más cuando se trata de todas las instituciones del Estado. El escándalo se agrava al descubrir que, precisamente la socia principal del bufete también fue asesora de la Contraloría mientras tramitaba estas gestiones. Esta flagrante dualidad de roles levanta serias dudas sobre la transparencia del proceso y apunta a un posible tráfico de influencias entre altos funcionarios y proveedores del Estado. El gobierno debe actuar con firmeza, investigando y esclareciendo estos graves señalamientos que, de comprobarse ciertos, destruyen la confianza pública en nuestras instituciones.
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Hoy por hoy: Tráfico de influencias en la Contraloría, cuando el poder y los negocios se cruzan.
30 sep 2024 - 05:05 AM