Exclusivo

Hoy por hoy: Violencia disfrazada de protesta

Lo que ocurre en Bocas del Toro no es una protesta social. Es violencia organizada, sostenida por estructuras criminales y, lo más grave, presuntamente apoyada por autoridades electas que, en lugar de velar por sus comunidades, alimentan el caos. Quemar vehículos, sabotear carreteras, destruir propiedad pública y privada y atacar bodegas de la Caja de Seguro Social no es protesta: es crimen. Las denuncias del ministro de Seguridad, Frank Ábrego, deben investigarse con urgencia. Si se comprueba que alcaldes y representantes han financiado a pandilleros con dinero público o privado, deben ser procesados penalmente y sancionados por sus partidos y por la sociedad. Lo que está en juego es el Estado de derecho. Callar ante esto es ser cómplice. No hay cabida para la ambigüedad ni para el cálculo político. El país necesita líderes que condenen la violencia sin matices. Y necesita instituciones que actúen con firmeza para proteger a la mayoría pacífica frente a quienes, en nombre del pueblo, lo secuestran.

Última Hora

  • 01:00 La langosta centroamericana: vigilar y prevenir más que infundir temor Leer más
  • 00:47 El rescatista mexicano de 80 años que atiende por tercera vez un desastre en Venezuela Leer más
  • 00:45 El avistamiento de cetáceos en Panamá Leer más
  • 00:42 Agroferias: puntos de venta para este lunes 29 y martes 30 de junio Leer más
  • 00:16 Un emocionado Mosquera se despide con orgullo del Mundial Leer más
  • 23:55 Imputan cargos por peculado y blanqueo de capitales a Genaro López y Marco Andrade Leer más
  • 23:47 Adorni, jefe de Gabinete de Milei, renuncia tras meses de escándalos de corrupción Leer más
  • 23:32 La zona de desastre por terremotos en Venezuela, militarizada y con fuertes restricciones Leer más
  • 23:23 Panamá responde con carácter, pero Inglaterra es más efectiva en el cierre Leer más
  • 23:20 Marcha del Orgullo, entre consignas por derechos, inclusión y banderas rojas Leer más