Los hospitales no solo deben ofrecer una buena atención médica sino también garantizar la seguridad de sus usuarios. Sin embargo, en Panamá, el 72% de las instalaciones de atención que componen la red de la Caja de Seguro Social (CSS) están “muertas” o “enfermas” dada la cantidad de años de construcción que acumulan sus estructuras, según un informe que preparó la propia entidad, conforme a los parámetros establecidos por la Organización Panamericana de la Salud. A esa desafortunada realidad hay que sumar otra problemática latente en el sistema: la falta de planificación y de mantenimiento de las edificaciones. En vez de empeñarse en hacer nombramientos para satisfacer apetitos políticos o tomar espacios de poder que responden a intereses ajenos a los objetivos de la institución, las diferentes administraciones de la CSS han debido centrarse en suplir las necesidades más imperiosas de la población asegurada, como el acceso a instalaciones, medicamentos, insumos, citas y centros de atención funcionales y bien equipados. El actual gobierno también tiene su cuota de responsabilidad, al no imponer celeridad a los trabajos de la Ciudad de la Salud, por mencionar apenas un eslabón de la cadena de desaciertos y abandono en el que pareciera estar sumida la CSS desde hace años. A pocos meses del cambio de gobierno, pareciera que “Panamá primero” fue un lema totalmente vacío y carente de verdadera voluntad política.
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23 sep 2018 - 05:00 AM