En campaña, los candidatos saturan los medios con mensajes pregrabados hechos para agradar con retórica y engatusar con promesas. Pero cuando se debaten temas polémicos sobre los cuales al electorado le gustaría oír sus opiniones, guardan silencio. Pasó con la ley de imprescriptibilidad, el matrimonio igualitario y ahora con las partidas para contratación de personal por parte de la Asamblea. Muchos ciudadanos han alzado su voz para denunciar y lamentar que un órgano constituido para hacer leyes maneje planillas millonarias con las que arropan a personal tan de confianza de los diputados que, en no pocos casos, incluye a amigos, familiares y copartidarios. En cambio, los precandidatos, en su gran mayoría, se han mantenido callados. ¿Cómo debemos los electores interpretar ese silencio? ¿Significa que aprueban la desmesurada contratación de personal por parte de los diputados? ¿Les falta carácter para tomar partido en temas polémicos? ¿Significa acaso que temen perder el apoyo electorero de esos cabecillas de partido que son los diputados? Es difícil decantarse por una entre tantas explicaciones posibles, pero más difícil aún es encontrar una que no sea reprochable.
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24 may 2018 - 05:00 AM