Una de las licitaciones más importantes –posiblemente la más cuantiosa de este gobierno– se llevará a cabo un día antes del Carnaval, como si se tratara de cualquier cosa. Poco se conoce sobre este acto público, y por si fuera poco, los entendidos en la materia cuestionan, incluso, su transparencia. ¿Por qué hacerlo la víspera de una parranda en la que los panameños olvidan momentáneamente su realidad? El gobierno se arriesga mucho al no informar sobre esta nueva obra y mucho más en llevarla a licitación en una fecha tan poco afortunada para ello. Las críticas lloverán, pues ya no es la primera vez que las cosas importantes se hacen casi a hurtadillas. Ya pasó con nombramientos que, aunque acertados, fueron cuestionados porque sencillamente el Presidente se negó a hacer consultas ciudadanas, a pesar de que fue una promesa de campaña. Se calcula que la línea 2 del Metro puede superar los 2 mil millones de dólares. Entonces, ¿por qué correr el riesgo de ser comparado con el menos transparente de los gobiernos, el de Ricardo Martinelli?
hoyporhoy
09 feb 2015 - 06:10 AM