La Organización Mundial del Comercio (OMC) es el resultado de casi medio siglo de negociaciones para establecer un sistema de reglas imparciales en materia de intercambios económicos entre las naciones, a la vez que se creó un mecanismo de solución de conflictos aplicable por igual a todos los países.
La OMC ha emitido un dictamen favorable a Panamá en la disputa con Colombia sobre restricciones a las exportaciones de la Zona Libre de Colón. Para el vecino país, este es tan solo el primer asalto. Para Panamá, en cambio, es el reconocimiento de que mantener una economía abierta no solo es un buen negocio, sino una práctica justa y acorde con las normas internacionales. Los ministerios de Comercio y Relaciones Exteriores deben dejar de actuar sobre nuestros intereses nacionales con ligereza y desapego. No se puede seguir negociando acuerdos comerciales o tratados tributarios como si los otros países nos estuvieran haciendo un gran favor. Como lo reconoce el fallo de la OMC, Panamá tiene el derecho y la razón para defender su economía. Colombia, por su lado, debe cumplir con los compromisos firmados.