Un grupo de cineastas panameños sigue a la espera de que se desembolsen los fondos establecidos por ley, y que desde 2014 no se pagan. Cuatro brillantes estudiantes de escuelas públicas fueron víctimas de la incapacidad de la burocracia estatal, que no fue capaz de comprar sus boletos de avión para asistir a la Olimpiada Iberoamericana de Matemática, en Chile. La lista casi infinita de situaciones en las que el Estado y las autoridades le incumplen cotidianamente al talento panameño en las artes, la ciencia y el deporte, es sumamente preocupante. Al parecer se prefiere desalentar lo mejor del talento humano para despilfarrar los recursos públicos en viajes innecesarios, exóticos proyectos como el de una cinta rosada alrededor de la India Dormida, y el gusto por una inversión estatal más vistosa que efectiva. El Gobierno existe para potenciar todo aquello que los ciudadanos necesitan, y que la acción colectiva de los asociados no es capaz de producir. Las prioridades correctas y apropiadas en el gasto público hacen mucho más para combatir la pobreza y la desigualdad, que los subsidios paternalistas que se disfrazan como políticas sociales.
hoyporhoy
16 sep 2016 - 05:00 AM