La fragilidad institucional de la Caja de Seguro Social (CSS) se hace más evidente en los casos de pacientes de cáncer. Estos usuarios del sistema deben lidiar con una burocracia irresponsable e indiferente ante el sufrimiento ajeno. Mientras el Instituto Oncológico Nacional atiende a los pacientes de la mejor manera y con la mayor sensibilidad y empatía, la CSS no es capaz de cumplir con su obligación de surtir medicamentos e insumos a tiempo para sus contribuyentes. Este es otro capítulo de la comedia de interacciones de los proveedores de fármacos, el Ministerio de Salud y los estamentos administrativos de la CSS. Sus actuaciones son una de las causas de la mala salud de los ciudadanos. ¿Por qué hay tanto cáncer en Panamá? Las investigaciones necesarias para identificar los factores ambientales, culturales y genéticos que puedan estar involucrados están totalmente ausentes de la gestión sanitaria del país. Al parecer, es mejor negocio para las empresas y los burócratas que la gente se enferme gravemente y que incluso se mueran, que atenderlos debidamente, como es su derecho.
hoyporhoy
10 oct 2016 - 05:00 AM