En 1934, la Caja de Ahorros fue fundada por el presidente Harmodio Arias Madrid para ofrecerle una alternativa bancaria segura y accesible a los panameños. Con más de un millón de clientes, el llamado banco de la familia panameña le ha cumplido en casi todo a la nación, convirtiéndose en una fuente de orgullo y en un símbolo de la fortaleza de generaciones del país. Sin embargo, su administración actual ha decidido que no formará parte, ni como denunciante y mucho menos como querellante, en las causas penales que están en curso por los posibles peculados cometidos en contra de la institución. El dinero presuntamente objeto del peculado al banco no es propiedad de su junta directiva, sino de todos los panameños. Los altos ejecutivos de la entidad tienen la responsabilidad fiduciaria de convertirse en querellantes para así poder recuperar los fondos que la institución habría perdido, y con los cuales numerosas familias pudieran cumplir sus sueños. Este es el momento de actuar para demostrar que la Caja de Ahorros sigue siendo el banco del pueblo, y que la transparencia y la integridad son los mayores valores de la entidad.
hoyporhoy
14 oct 2016 - 05:00 AM