El desarrollo planeado por la Autoridad del Canal de Panamá de la vía acuática, a través de proyectos vinculados a la actividad naviera y otros compatibles con las operaciones de la ruta interoceánica es una excelente noticia para el país, luego de culminada la etapa de construcción del tercer juego de esclusas. Si bien ese desarrollo debe ser discutido con la sociedad en general –por lo que puedan ser potenciales desventajas o para mejorar los proyectos pensados para esa zona–, el hecho es que esta institución le sigue sacando provecho a la existencia misma de la obra, a la posición geográfica del país y, sobre todo, se integra como polo de desarrollo del Estado panameño. La Autoridad del Canal tiene muy bien trazado su rol en la economía local y mundial, algo que al país –como un todo– le falta. En el momento en que decidamos qué queremos ser, podremos entonces enfilar recursos importantes para alcanzar las metas y convertir a esta nación en un ejemplo de desarrollo sostenible. Si el Canal ya ha definido su futuro, ¿qué esperan las otras instituciones del Estado para hacer lo mismo? Es esa falta de decisión la que nos tiene frenados, considerando nuestro potencial.
hoyporhoy
16 oct 2016 - 05:00 AM